Asegurarse de que todos los dispositivos IoT tengan contraseñas únicas y complejas.
Activar las actualizaciones automáticas de software y firmware para garantizar que los dispositivos estén siempre protegidos contra vulnerabilidades conocidas.
Crear redes Wi-Fi separadas para los dispositivos IoT, de forma que si uno es comprometido, no afecte a otros dispositivos más sensibles (como computadoras o teléfonos móviles).
© 2024 Todos los derechos reservados.